El uso de la vivienda familiar en los casos de custodia compartida sin acuerdo entre los progenitores.

Un problema que se plantea habitualmente en materia de familia, es el relativo a que progenitor se le atribuye el uso de la vivienda familiar en una situación de ruptura matrimonial, cuando el juez concede a ambos progenitores la custodia compartida de los hijos menores.

Esta cuestión queda resuelta, si los progenitores acuerdan en su Convenio Regulador la atribución del uso de la vivienda familiar a uno de ellos con carácter permanente o a ambos por períodos temporales, cuando han pactado la custodia compartida de sus hijos menores de edad, siendo generalmente aprobado dicho acuerdo por el Juzgado, salvo que resultase perjudicial para los hijos o gravemente dañoso para uno de los cónyuges, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 90.2 del Código Civil.

No obstante, el problema se plantea cuando falta acuerdo entre los progenitores respecto al uso de la vivienda familiar, ya que el Código Civil no dispone de una norma legal que resuelva la ocupación de la vivienda familiar en los casos de custodia compartida.

De tal forma, el Tribunal Supremo en varias sentencias ha cubierto esta laguna legal, con la aplicación analógica del artículo 96.2 del Código Civi, que dispone “Cuando algunos de los hijos queden en compañía de uno y los restantes en la del otro, el Juez resolverá lo procedente” (SSTS de 24 de octubre de 2014, 6 de abril de 2016, 27 de junio de 2016 y 21 de julio de 2016, entre otras). De tal manera, dados los términos tan genéricos con los que se expresa la norma señalada, la autoridad judicial se ve obligada a valorar las circunstancias concurrentes en cada caso, estableciendo una amplitud de criterios. En consecuencia, los jueces en algunas ocasiones han acordado sobre la atribución exclusiva a uno de los progenitores con los hijos que queden a su cargo, o bien que los dos progenitores se turnen el uso de la vivienda familiar.

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